Empieza por ti

¿Quieres dejar huella o hacer algo significativo con algún grado de reconocimiento? ¿Eres de esas personas que piensa en crear proyectos en…

Empieza por ti
Lieke Van Der Vorst.

¿Quieres dejar huella o hacer algo significativo con algún grado de reconocimiento? ¿Eres de esas personas que piensa en crear proyectos en pro de los demás para ayudar a cambiar las cosas?

Bien, empieza por ti.

¿Cuántos líderes de grandes proyectos sociales, coaches, guías espirituales y demás están llevando a cabo un lindo servicio pero están totalmente destrozados por dentro?

Muchos.

Sé que las intenciones de cada persona son muy buenas y no soy quien para juzgar y sé que todos en mayor o menor medida queremos aportar al cambio del lugar que habitamos, pero creo que una de nuestras tareas más valiosas es comenzar a sanar nuestros propios problemas y vacíos, porque de otro modo, esas acciones hacia afuera, se convierten en un escapismo más.

Un escape que evita confrontarnos.

¿Cómo puedo dar lo mejor de mi, si no sé qué es lo mejor que tengo que para dar? Si no me puedo decir a mí mismo que me amo, si no tolero mi imagen en un espejo, si no me doy lo mejor, si no me consiento, si creo que hacer planes como por ejemplo ir a cine sin compañía es de fracasados….¿Cómo pretendo ayudar realmente a otros si no me he dedicado a ayudar a quien es más importante, yo? Si me he dejado a un lado.

Tampoco se trata del extremo de esperar a ser “perfecto” para servir a otros, pues siempre es un gran momento para hacerlo, pero la idea es no partir desde las motivaciones equivocadas, la más grande de ellas creo, es la de tomar el servicio como un escape que me permite evadir un trabajo de confrontación con mis temas no resueltos.

La idea es poder trabajar en mí; eso inevitablemente me va a ayudar a cambiar e impactar positivamente mi entorno, a servir de una manera realmente desinteresada y no esperando que me halaguen por ser “bueno” o “super servicial”…a veces esas buenas intenciones están disfrazadas de unas ganas de reconocimiento por ese vacío interno sin tratar.

Creo que todos estamos en ese trabajo. No escribo esto como una crítica o porque me crea perfecta; lo escribo a manera de recordatorio personal…de que si no empiezo por mi, todos mis esfuerzos hacia fuera no serán realmente contundentes.

Por eso he decidido, antes de seguir con esos proyectos de servicio, aunque son muy bonitos, trabajar en darme muuucho amor a mi misma primero y cuidarme y darme lo mejor de mi tiempo y esfuerzo.

Para cambiar el mundo, tenemos que empezar por poner un granito de arena; ese granito de arena es:

Entregarle al mundo nuestra mejor versión de nosotros mismos.

Eso es dejar huella, eso es pasar conscientemente por la vida, sabiendo que dimos lo mejor y que mejoramos con cada experiencia.